Métodos anticonceptivos


Los métodos anticonceptivos son aquellos métodos capaces de evitar un embarazo no deseado.

Existe un método para cada tipo de mujer y para cada etapa de tu vida. Por eso es importante que los conozcas para luego, con tu médico, elegir cuál es el más adecuado para vos.
Los anticonceptivos se deben usar siempre desde la primera relación sexual y mientras quieras evitar quedar embarazada.

Método de lactancia amenorrea (mela)
La lactancia materna produce ciertos cambios hormonales que, en determinadas circunstancias, pueden utilizarse como método anticonceptivo.
No basta con decir solamente que dar el pecho provee anticoncepción segura, sino que se deben cumplir ciertos requisitos y condiciones como:

  • Lactancia materna exclusiva (sólo pecho, sin agua, jugos, otras leches u otros líquidos).
  • De día y de noche (no más de 4 horas de intervalo durante el día y 6 horas durante la noche, entre tomas).
  • Hasta los 6 meses de edad.
  • Siempre y cuando la madre no haya vuelto a menstruar.

Cuando estas condiciones se cumplen estrictamente, el riesgo de un nuevo embarazo es similar al de la utilización de los mejores métodos. Pero cuando alguna de ellas desaparece, se hace necesaria una consulta inmediata a fin de recibir información para evitar un nuevo embarazo.
No previene el contagio del sida ni de otras enfermedades de transmisión sexual (en adelante las llamaremos ETS).

Abstinencia periódica
Se basan en abstenerse de tener relaciones sexuales durante los días en que la mujer es fértil. Requieren de mucha disciplina para aprender los cambios del propio cuerpo que caracterizan los días fértiles, y para mantener la abstinencia durante los mismos. Entre ellos están:

  • Ogino Knaus
    Consiste en contabilizar todos los ciclos menstruales durante un año.
    Luego se le debe restar 18 al ciclo más corto y 11 al más largo. Así se obtiene el período en que se debe guardar abstinencia: no se deben tener relaciones sexuales entre los días 6° y 24° de los ciclos.
    Su efectividad es baja, ya que los espermatozoides pueden vivir en el cuello uterino hasta 7 días, lo que hace posible que aun durante su menstruación una mujer quede embarazada. Además puede haber un ciclo irregular que adelante o retrase la ovulación más allá de lo esperado.
  • Temperatura basal
    La temperatura basal de la mujer aumenta alrededor de medio grado después de la ovulación, por la acción de las hormonas.
    A partir de ese momento y por 2 o 3 días más se considera el período fértil por lo que deberá abstenerse de mantener relaciones sexuales desde el inicio de la menstruación hasta el 3er día posterior al aumento de la temperatura.
    El método exige mucha constancia para tomar los registros de la temperatura ya que ésta debe ser rectal, todos los días, al despertarse, antes de levantarse y sin moverse. Es un método cuya eficacia es relativa, ya que la temperatura se puede modificar por factores ajenos a la ovulación.

De barrera
Son aquellos que impiden la llegada de los espermatozoides al óvulo evitando así que haya fecundación. Son tres:

  • Preservativo masculino o condón: Es de látex. Debe ser colocado desde el inicio de la relación. Se desarrolla hasta la base del pene, que debe estar erecto. Se debe dejar un espacio libre y sin aire en la punta del preservativo, para recoger el semen en el momento de la eyaculación, impidiendo que los espermatozoides ingresen al aparato genital femenino.
    Debe ser utilizado en todas las relaciones sexuales, debiendo retirarse de la vagina antes que el pene pierda su estado de erección cuidando que no se escurra semen por la base. Nunca se debe reutilizar un preservativo.
    Es un método bastante seguro, pero fundamentalmente es el único que ha demostrado ser efectivo para prevenir la transmisión del sida y otras ETS.
  • Preservativo femenino: Es una funda de poliuretano lubricado, más amplia que el condón, que se coloca la mujer dentro de la vagina. Consta además de dos anillos que lo mantienen desplegado: uno en el fondo de la vagina en contacto con el cuello uterino, y otro por fuera sobre los labios de la vulva. Se coloca antes de la penetración y se retira ni bien termina el coito. Ayuda a prevenir el sida y otras ETS.
  • Diafragma: Es un dispositivo circular con un piso de látex. Tiene un aro flexible que luego de colocado lo mantiene en su lugar a modo de capuchón sobre el cuello uterino. Viene en distintos tamaños, por lo que el ginecólogo debe recomendar la medida que se debe comprar y la crema o jalea espermicida con la que se usa.
    Su eficacia es similar al preservativo pero no protege del sida ni otras ETS.

Hormonales
Actúan inhibiendo la ovulación por lo que son los anticonceptivos más eficaces.
Los más difundidos son las pastillas anticonceptivas y los inyectables, aunque existen otras vías de administración (anillos vaginales, parches, etc.).
No protegen del sida ni de otras ETS.

  • Orales: Los anticonceptivos orales están compuestos por hormonas similares a las que naturalmente tiene la mujer. Se presentan en envases de 21 o 28 grageas, debiendo tomarse a partir del primer día de la menstruación siguiendo las indicaciones del médico. Al terminar el envase en el caso de contener 21 grageas, se descansa 7 días. En este período se producirá la menstruación, debiendo iniciar un nuevo envase al octavo día. En caso de tener 28 grageas, debe terminarse un envase e iniciar de inmediato uno nuevo.
    Los anticonceptivos orales tienen otros beneficios adicionales, como disminuir el riesgo de cáncer de ovario y endometrio y la posibilidad de anemia. También mejoran los dolores menstruales, y algunos pueden mejorar el acné.

    No producen ningún tipo de problema en futuros embarazos.
  • Inyectables mensuales: Los inyectables modernos se aplican el primer día de la menstruación y luego cada mes en la misma fecha.

En conclusión, los anticonceptivos hormonales son un método seguro, eficaz y totalmente reversible, ya que cuando se dejan de usar, se recupera rápidamente la fertilidad.

Mecánicos

  • Dispositivo intrauterino (DIU): Se lo conoce también como espiral. Es un pequeño objeto de plástico cuya forma más frecuente es la de una T, y tiene enrollado cobre en su rama vertical. El cobre dentro del útero mata los espermatozoides, impidiendo su ascenso y evitando la fecundación. Debe ser colocado por el médico, quien además deberá controlarlo en forma periódica. Puede presentar trastornos, como sangrados e infecciones. Es el médico quien lo retira, y la mujer recupera enseguida la capacidad para embarazarse. No evita el contagio del sida ni de otras ETS.
  • Endoceptivo: Es una novedosa forma de anticoncepción que ofrece la más alta eficacia anticonceptiva durante 5 años. Se trata de un pequeño sistema que, colocado por el médico dentro del útero, libera pequeñas cantidades de una hormona llamada levonorgestrel. Esta sustancia actúa a nivel local produciendo una serie de cambios en el moco cervical y el endometrio que inhibe la movilidad de los espermatozoides impidiendo que asciendan por el útero hacia el óvulo. Además de su alta eficacia anticonceptiva, el endoceptivo reduce la duración e intensidad del sangrado, así como también el dolor menstrual. Una vez retirado del útero, la fertilidad se recupera rápidamente. No protege del sida ni de otras ETS.

Químicos
Son sustancias espermicidas, es decir que destruyen el espermatozoide en la vagina para que no pueda llegar al óvulo. Vienen en forma de cremas, óvulos, esponjas o jaleas.
No se recomienda usarlos solos sino simultáneamente con un método de barrera (ya sea diafragma o preservativo), porque su efectividad es muy baja cuando se los utiliza solos. Hay que colocarse el espermicida en cada relación sexual. No protegen del sida ni de otras ETS.

Quirúrgicos
Son la vasectomía para el varón y la ligadura de trompas para la mujer.
Se los considera métodos definitivos, es decir irreversibles, pero en la actualidad con el avance de las técnicas microquirúrgicas se ha logrado revertirlos en algún porcentaje.
Es un buen método indicado para parejas que no desean tener más hijos. En nuestro país no están permitidos (excepto en casos puntuales). No protegen del sida ni de otras ETS.

 



Crecer Juntos® acompaña a los papás y las mamás en la compleja tarea de ser padres, sin pretender bajo ningún concepto reemplazar la figura del pediatra o médico de la familia.