Los niños pueden sufrir dolores de cabeza (cefaleas) desde chiquitos. Hasta los dos o tres años su manera de expresar que están molestos es a través del llanto o la pérdida del apetito, y a partir de esta edad dicen perfectamente qué, cómo y cuándo les duele.
La primera causa del dolor de cabeza suele ser un esfuerzo físico o psíquico intenso. En segundo lugar, están las situaciones de estrés ante un examen o un conflicto escolar. El mejor remedio para aliviar a un chico consiste en escucharlo, tratar de entender sus dificultades y ayudarlo a superarlas.
Algunos niños padecen jaquecas. Este dolor es más intenso que el dolor común y afecta a una sola mitad de la cabeza. A menudo causa fotofobia (le molesta la luz), vómitos o náuseas. Su origen es genético, por lo que los chicos más predispuestos son hijos de quienes sufren jaquecas.
La sinusitis suele ser otro desencadenante habitual de los dolores de cabeza. En este caso, las molestias se localizan en la frente (sinusitis frontal) y en las mejillas (sinusitis maxilar), y tienden a intensificarse cada vez que el chico se agacha, tose, estornuda y también cuando padece congestión nasal.
Los trastornos de visión son otra causa frecuente porque los pequeños que sufren un problema de miopía, hipermetropía, astigmatismo o estrabismo fuerzan excesivamente la vista. En caso de que un chico sufra frecuentes dolores de cabeza hay que consultar al pediatra para encontrar la causa e instaurar el tratamiento adecuado. Por nuestra cuenta, nunca debemos recurrir a los analgésicos auque sea en forma esporádica.
Si el chico se queja de dolor de cabeza, y además tiene fiebre, vómitos y postración, debemos consultar sin demora, ya que puede estar sufriendo una infección importante. Ciertas infecciones graves, como la meningitis o encefalitis, cursan con esos mismos síntomas y deben ser diagnosticadas cuanto antes.
Signos de alarma
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